Para dar cumplimiento a los requerimientos de una normativa internacional, a la cual estaba adherida nuestra empresa cliente, se nos solicitó realizar un programa de capacitación que lograra empoderar a las mujeres trabajadoras de la organización, entregándoles herramientas para su independencia económica.
Nuestra propuesta fue enseñarles a diseñar modelos de negocios para las iniciativas de emprendimiento que tenían, de esta forma las asistentes pudieron desarrollar sus propias ideas, que respondían a su realidad cultural y oportunidades de negocio concretas que percibían en su medio social.
La instancia de formación les permitió además aprender de las iniciativas de sus colegas y compartir experiencias valiosas para el emprendimiento de mujeres trabajadoras.